24/04/2019

Mark Kent: “Fue muy importante separar lo humanitario de lo político respecto de Malvinas”

El embajador de Reino Unido visitó la provincia el fin de semana, junto a otra veintena de embajadores. En una entrevista exclusiva, habló sobre las nuevas relaciones bilaterales con Argentina, más cercanas a partir de la puesta en marcha del Plan Humanitario. Y destacó la importancia de Corrientes y Chaco en este proceso de “cerrar heridas”.


Por Dora Alcaje
La República


Mark Kent es, desde hace poco más de dos años, el embajador de Reino Unido en Argentina. El fin de semana y por segundo año consecutivo llegó a Corrientes, invitado en el marco de la promoción de la provincia para los diplomáticos acreditados en el país.
A pocos minutos de arribar, dialogó con La República sobre diversos aspectos que hacen a la relación diplomática de su país con Argentina. En perfecto español, hizo un balance positivo después del G20, opinó sobre cómo ven a Corrientes en el mundo, detalló las posibilidades de impulsar inversiones privadas en la provincia en torno al ecoturismo, abordó la cuestión de Malvinas y la importancia de Corrientes y Chaco en el nuevo diálogo entre el Reino Unido y nuestro país a partir del Plan Humanitario, y confirmó la existencia de nuevos vuelos a las Islas pasando por Córdoba.
—Había estado en Corrientes antes y ahora regresó, aunque con un programa más acotado que otros embajadores. ¿Qué le resulta atractivo de la visita?
—La primera cosa que recordé al bajar del avión fue el calor; para un inglés, es mucho. Pero estoy acá con mucho gusto. Es muy importante el trabajo que nos reúne, sobre todo en el plano humanitario, que nos conecta de manera especial con Corrientes. Aunque tenemos otros puntos de interés común, el turismo es un ejemplo.
—¿Existen posibilidades concretas de cooperación o de potenciales inversiones privadas?
—Hubo un contacto muy interesante el año pasado desde la organización Aves Argentinas por la Feria de Aves que se organiza en Londres cada año. Hubo presencia de empresarios correntinos allí, ahora habrá que fortalecer esos contactos para el avistaje de aves en el Iberá. También trabajamos en otro proyecto muy interesante: desde Corrientes van a mandar a unos 15 guardaparques a Inglaterra para aprender el idioma. 
—¿Qué factores facilitan el intercambio a la inversa, hacia nuestra provincia?
—Algo que está ayudando mucho es la mayor frecuencia y diversidad de vuelos. Entre Argentina e Inglaterra hay dos vuelos diarios. Uno por Britsh Airways y otro por una línea low cost. También dentro del país hay más vuelos de cabotaje.  Eso favorece la llegada de turistas. Y el de ecoturismo es un turista de alta calidad, la gente que está dispuesta a pagar por experiencias de este tipo necesita esos servicios y, como dispone de recursos, va a impulsar que se desarrolle todavía más. 


—¿Cambiaron algunas cosas a partir de la experiencia del G20 en Argentina?
—Creo que la cumbre fue un gran éxito. El 2018 fue un año importante para las relaciones bilaterales. Tuvimos la oportunidad de traer a muchos ministros acá y pudieron sentarse a conversar sobre cada ámbito. Eso hizo  que los vínculos se estrechen. En términos bilaterales también el encuentro entre Theresa May y Mauricio Macri fue excelente. Todos nosotros quedamos muy contentos con la experiencia.
—Poco después de la cumbre, se habló de la posibilidad de volver a instalar vuelos desde Argentina hacia las Islas Malvinas. ¿Hay algún avance?
—Lo acordado fue que va a haber un vuelo más cada dos semanas entre las Islas y el continente. Pasará por San Pablo con escala en Córdoba. Todavía tienen que arreglar los primeros vuelos y no tenemos fecha. Ojalá sea este año. Así, además del vuelo desde Chile va a existir esta posibilidad.
—¿Cómo sigue el trabajo en relación con el Plan Humanitario Malvinas? ¿Se prepara el segundo vuelo de familiares?
—Para nosotros, es un trabajo muy importante. Será el segundo viaje al cementerio de Darwin, en la segunda quincena de marzo. Esta vez la iniciativa llegó por parte de los propios isleños que sugirieron la visita de los familiares. Ahora estamos reuniéndonos todas las semanas con personal de la Embajada, de la Comisión de Caídos, de la Secretaría de Derechos Humanos (que conduce Claudio Avruj) y la cooperación de Argentina 2000, que fue un gran organizador del viaje. 
—¿Ya hay detalles de la organización?
—Está en marcha y requiere de mucho trabajo previo, para coordinar con las familias y completar documentación. Esta vez posiblemente viajen nuevos familiares de caídos correntinos que fueron identificados hace poco tiempo en el cementerio (ver recuadro). Pensamos mucho en Corrientes y Chaco. Ya cuando fuimos a organizar el primer viaje, vimos que había muchos familiares de esta región. Es muy importante para nosotros que puedan ir y seguimos con este trabajo que empezó hace varios años. 
—¿Hay una relación más estrecha a partir del Plan Humanitario?
—Fue muy importante separarlo de lo político. Cuando uno se reúne con veteranos, con familiares de caídos, ellos no están en política, y coincidimos en la importancia de respetar a los caídos y honrarlos. Esa mirada fue muy importante, nos ayudó a crear confianza. Cuando uno hace una cosa porque es lo correcto, se recibe reciprocidad, también en términos emocionales. Ahora nos llevamos muy bien. Al inicio había un poco de temor sobre qué esperar. Tanto a nivel personal como en términos generales, la empatía es muy importante.


—¿Esa impronta la imprime también en su gestión diplomática?
—Considero importante que la gente tenga empatía, en este momento en que el mundo está cambiando tanto. Y a veces se miran más las diferencias. Creo que todos tenemos varios niveles de identidad: por ejemplo, yo soy inglés, pero también me gusta el futbol, o tomar whisky, o soy padre. Y está bien ver los aspectos que nos reúnen, que nos identifican. Eso es importante también para las relaciones entre Argentina y Reino Unido. Si uno puede entender cómo sienten las otras personas, después se pueden ir buscando soluciones juntos.
—Los familiares de soldados británicos han participado también de algunos encuentros. ¿Cómo viven esas experiencias?
—Para ellos queda bastante lejos, tengo mucho más contacto con grupos de veteranos y familiares de caídos de Argentina porque vivo acá. Pero cuando se reúnen es muy emotivo, se cuentan historias que son las mismas, con los mismos sentimientos. Para todos fue una experiencia muy extrema. Hay mucha comprensión. Es algo sanador.
—Hubo varias experiencias de intercambio de objetos, como cascos o fotografías entre excombatientes de ambos países. ¿Le llegan con frecuencia este tipo de inquietudes?
—Eso también habla de estrechar lazos. Sí, hemos tenido varios. A veces logramos contactarlos y a veces no, pero siempre intentamos. Ha pasado hace poco con el casco de un soldado de Misiones, fue una gestión de la Cancillería. Poco a poco van surgiendo esos relatos, experiencias humanas que son muy importantes y trascienden la cuestión política. Nosotros buscamos trabajar en equipo. Tengo mucho contacto con el embajador de Argentina en Londres, Carlos Sersale. Tenemos una gran red de colaboradores.
—¿Se apunta entonces a fortalecer este tipo de acciones relacionadas con lo humanitario?
—Por supuesto, siempre vamos a estar buscando ayudar, porque es la cosa correcta que hacer. Y también tiene el efecto secundario de estrechar lazos. No se trata de ventilar un discurso, son cosas concretas con gente real. En eso se basan las relaciones que mejor se fortalecen.