25/03/2019

Corrientes, en el centro del foco de tormentas que afecta al Nordeste

Los pronósticos dan cuenta de que la inestabilidad del tiempo se extenderá hasta fin de mes, con la provincia en el medio del fenómeno. El agroclimatólogo Eduardo Sierra dijo que se trata de un “Niño que no se recibió de Niño”.  


En medio de los sacudones climáticos producidos en todo el territorio en lo que va del nuevo año, la provincia de Corrientes deberá soportar al menos hasta fin de mes este período de “inestabilidad” que la tiene sumida en el centro del foco de tormentas que se registran en el Noreste. El reconocido especialista Eduardo Sierra, contratado desde hace un tiempo por el Ministerio de Producción para la realización de estimaciones y perspectivas agroclimatológicas, adelantó que aun no se descartan “episodios más fuertes” de acá a fines de mes.      
Las intensas precipitaciones registradas en las últimas 72 horas causaron verdaderos estragos en toda la provincia y, aún cuando el episodio fue calificado como “extraordinario”, Sierra consideró que “sorprendente no”, ya que desde su rol de asesor de la cartera productiva del Gobierno provincial “en la cobertura de estos fenómenos ya lo advertimos desde octubre”. “Desde la primavera lo advertimos”, consideró en declaraciones al programa Equipo de Noticias, que se emite por LT 7 Radio Corrientes
El profesional, que desde hace varios años realiza visitas a distintas ciudades de la provincia para exponer sobre las perspectivas para trabajar en la prevención, consideró que “hay dos cuestiones que generan esta situación”. “Con el Atlántico muy caliente desde mediados del año pasado y el Pacífico con un conato de El Niño que todavía no se ha manifestado, no se recibió de Niño, y todavía es visto como pronóstico”, explicó. 
“Como está en el límite, genera fenómenos muy intensos pero discontinuos pero no reconocido como niño”, agregó. “Hay una situación en torno al Cono Sur en la que todos los factores apuntan a que estos fenómenos produzcan  tormentas, no como en Corrientes, pero parecidas”, detalló. 
Según Sierra, el norte de Santa Fe, Corrientes, Entre Ríos, el norte de Uruguay y Río Grande do Sul, que conforman hoy “un tremendo foco de tormentas, tan fuerte que generan una chimenea, en la que alrededor hay sequía, con un calorazo terrorífico y foco en Corrientes”. Y sobre esta seguidilla en tan poco tiempo, recordó que 2016 y 17 fueron épocas Niño y el lapso 17-18, de Niña. 
El agroclimatólogo consideró que “hay que tomar conciencia” que desde 2002-2003 se entró en un período de inestabilidad climática con una evolución estadística muy distinta, aunque en líneas generales a “Corrientes le viene bien para la producción de arroz y para el pastoreo de los animales”.  “Vamos a tener todavía episodios más fuertes, a partir del sábado se tranquiliza un poquito y luego desde el martes sigue el viento norte con calor y mucha humedad, con días nublados hasta el domingo 20 donde entra otro frente fuerte”, reflexionó. 

Las perspectivas

Ayer por la tarde, el Ministerio de Producción proporcionó un informe elaborado por el ingeniero Sierra para los próximos días, en el que se detallan específicamente las consideraciones técnicas sobre lo que viene.
Las precipitaciones ocurridas en la Cuenca del Plata durante los primeros días de 2019 registran la reactivación de las precipitaciones, que es usual en el entorno de la festividad de Reyes. Esta reactivación está exhibiendo un vigor algo superior al promedio, siendo probable que los fenómenos se extiendan a lo largo de la semana en curso. Se espera que, posteriormente la actividad atmosférica se modere, danto paso a un lapso con precipitaciones moderadas, y elevadas temperaturas. 
Hasta el 18 de enero, continuará la racha de precipitaciones de frente caliente, es decir sin que baje la temperatura, iniciada en la semana precedente, con riesgo de vientos y aguaceros torrenciales. 
Recién el viernes 18 entrará una masa de aire frío, que limpiará la atmósfera, dando una pausa en las lluvias.  
A partir del 19 de enero se prevé una moderación de los procesos atmosféricos, persistiendo el continuado paso de mal tiempo, pero sin fenómenos extremos.