10/12/2018

La investigación que llegó a desentrañar la complicidad judicial en la trama narco de Itatí

Testimonios de arrepentidos, escuchas telefónicas y documentación patrimonial llevaron al juez porteño Sergio Torres a avanzar contra la red de “protección” de la Justicia a la banda investigada en la causa “Operativo Sapucay”. 


El juez federal Nº 1de Corrientes Carlos Soto Dávila está acusado de ser el jefe de “una organización criminal orientada a la percepción de dádivas a cambio de dictar resoluciones favorables a narcotraficantes”. 
Testimonios de arrepentidos, escuchas telefónicas y documentación patrimonial variada llevaron al juez federal porteño, Sergio Torres, a ordenar su indagatoria en el marco de una megacausa sobre el tráfico de marihuana en Itatí, conocida como “Operativo Sapucay”, que en marzo de 2017 derivó en la detención del entonces intendente de esa localidad, Natividad Roger Terán; su vice Fabio Aquino, y el comisario del pueblo. 
Soto Dávila no será detenido pese al pedido de Torres. Como juez federal, tiene fueros. El juez porteño igual siguió los pasos formales y le pidió formalmente al Consejo de la Magistratura de la Nación el desafuero del magistrado para poder detenerlo, informó Clarín.
Sí fueron apresados dos secretarios suyos: Pablo Molina y Federico Grau. Y cinco abogados: Omar Serial, Humberto Pochi Giménez, Tomás Viglione, Duylio Barboza Galeano y Jorge Ricardo Vallejos. Todos serán interrogados desde el jueves en los Tribunales Federales de Comodoro Py.


Mendoza al 1000, donde detuvieron a Humberto Giménez.

Su caso tiene algunas importantes coincidencias con las del exjuez federal de Orán, Salta,  Raúl Reynoso. Indagado y procesado en noviembre de 2015 por favorecer a narcotraficantes desde su posición en una de las zonas más calientes del país, Reynoso renunció a su cargo en mayo del 2016, pocos días antes de que comenzara el Jury en su contra.
Reynoso se había promocionado durante años como el máximo luchador contra el narcotráfico. Ahora está preso precisamente por proteger a los traficantes. A principios de año, comenzó el juicio oral en su contra, un debate que se extendió más allá de cualquier cálculo y cuyo veredicto podría pasar para 2019, consigna Clarín


Faraone, exintendente de Empedrado, detenido el 19 de octubre pasado.

“En el marco de la organización de la que formé parte, hubo contacto con funcionarios políticos y judiciales para obtener determinados beneficios”, declaró hace pocas semanas un arrepentido ante el juez Torres, que en su investigación ya decomisó casi 15 toneladas de marihuana e indagó a 122 personas, 89 de las cuales ya fueron enviadas a juicio oral, entre ellos Terán y Aquino.
La declaración del arrepentido (uno de los seis que tuvo en caso en dos diferentes etapas) consta en el procesamiento que Torres le dictó a Juan Manuel Faraone, el exintendente de la localidad de Empedrado, detenido el 19 de octubre junto a su hija gendarme.


Morenita Marín, capturado en Itatí el 12 de octubre último.

“Conocí a Faraone a través del Chino, que vendía cocaína al menudeo en Laguna Seca [barrio de la capital correntina]; le vendía cocaína a Faraone para las fiestas que éste organizaba en su yate de Paso de la Patria, a las que asistía el juez [federal Carlos] Soto Dávila y Federico Grau [su secretario]”, contó el arrepentido, quien también habló de la hija de Faraone y de Morenita Marín, el narco capturado unos días antes que Faraone, cuando fue a visitar a su esposa en Itatí.