18/11/2018

El crimen de Atilio Güenaga: Casación dejó firme la absolución del imputado

Se rechazó el recurso que había presentado el fiscal contra la sentencia del TOP de Mercedes, que liberó al acusado por insuficiencia probatoria.


El homicidio del productor ganadero Ramón Atilio Güenaga (80) se mantiene impune. 
Casación rechazó el recurso que había presentado el fiscal del juicio Juan Carlos Alegre, junto  con el querellante, el abogado Aníbal Alonso, contra la sentencia del Tribunal Oral Penal de Mercedes, que el 2 de diciembre de 2015 absolvió al único imputado, Gabriel Cantero, por insuficiencia probatoria, quedando de esa manera desvinculado del caso.
La causa fue caratulada como “homicidio  en  ocasión  de  robo  y  lesiones  graves  en  concurso ideal”.

El planteo

El fiscal Alegre y Alonso, en su presentación, consideraron, entre otros aspectos, que el Tribunal de Mercedes no tuvo en cuenta estos detalles: a) muerte  de  perros  de  la  estancia  Flor  de  María  en  manos  de  Canteros  días previos al hecho; b) llamado realizado por Canteros a Alejandra Flores la tarde previa al homicidio y robo, donde le expresa a la misma: ‘mañana vas a tener novedades’, siendo Flores la primera en recibir la noticia el 17 de agosto de  2011 a las 6.10 según informe Nº 156/13 de fojas 840 (refoliado 831) de la División Informática Forense; c) conversación de Canteros tiempo antes del hecho  respecto  de  su  intención  de  hacerse  una  casa  en  el  potrero  17  de  la estancia  Flor  de  María;  d)  la  manifestación  de  Canteros  de  que,  cuando  el matrimonio Güenaga muriera, él  continuaría  trabajando  en  la  estancia;  d)  que Canteros  cuidaría  de  las  hijas  de  Alejandra  Flores, nuera  del  matrimonio Güenaga, siendo ello corroborado por la declaración de fojas 1.298 realizada por la testigo Flores; f) testimonio de Margarita Isabel Farinón, quien no dudó en lo que  hace  a  la  presencia  de  Canteros  al  momento  de  sufrir  la  agresión    a  fojas 1.255/1.259 y 1.418 y vuelta; g) la especial relación de Canteros con Alejandra Flores conforme surge de los testimonios de Isabel Farinón a fojas 1.257, de Luis Ricardo Marticorena  a  fojas  1.302,  de  Vanina  Soledad  Salas  a  fojas 1.305,  de  Marcelo  Rafael Domínguez, los informes forenses de equipos celulares obrantes a fojas 114, la actitud  sospechosa  de  Canteros  luego  del  hecho  conforme  surge  del  informe de foja 219 y del testimonio de Ricardo Marticorena a foja 1.301 y de la declaración brindada en debate por Jorge Gregorio Medina
 Alegre y Alonso remarcaron que “el  Tribunal  se  equivoca  cuando sostiene  que  se pretende imputar a Canteros solo basado en indicios y deducciones”.

El rechazo

El Superior Tribunal de Justicia rechazó el recurso de Casación señalando, entre otros aspectos, que “del análisis  de  la  sentencia, se  puede  apreciar  que  el  tribunal  de  juicio  se  basó  en  pruebas  legalmente incorporadas  y  el  razonamiento  efectuado para  arribar  a  la  sentencia  fue  correcto  conforme  a  la  sana  crítica  racional,  no  advirtiéndose vicios que la invaliden, más bien se aprecia una reedición de agravios en esta etapa  recursiva  de  los  argumentos  ya  expuestos  anteriormente,  las  que solventemente fueron respondidas por el Tribunal en su decisión, debiendo ser confirmada”.  
Agrega que “en consecuencia, la sentencia no es arbitraria como lo pretende el fiscal del juicio y la querella,  pues  el  razonamiento  deducido  de  las  pruebas,  surge  de lo que está plasmado, reflejando   una   derivación   razonada  de  ellas.   Por   ello,  este  tribunal  ha expresado que la sentencia es considerada como una unidad jurídica que debe  reposar en una motivación  lógica”.

El crimen

El 17 de agosto de 2011 mataron a garrotazos a Ramón Atilio Güenaga (80) e hirieron de gravedad a su esposa, Isabel Farinón (67). Durante el hecho se llevaron un mueble construido con madera de algarrobo, que no pudieron abrir.
 Allí había una caja fuerte metálica, donde la víctima tenía unos $150.000 producto de la venta de ganado. 
El crimen se produjo en la estancia “Flor de María”, ubicada en la cuarta sección paraje Ávalos, distante a unos 70 kilómetros de Curuzú Cuatiá. 
Atilio Güenaga era tío de Juancito Güenaga, acordeonista, autor y compositor chamamecero, también nacido y criado en Curuzú Cuatiá.