17/08/2018

La transmisión del chagas de madre a hijo alcanza al 40% de los casos

La Sociedad Argentina de Pediatría advierte sobre el crecimiento de esa vía de transmisión. 


La principal forma de transmisión del chagas sigue siendo el contacto con la vinchuca, el insecto que porta el parásito, pero desde la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) advierten un importante crecimiento de la transmisión perinatal, es decir, durante el embarazo o en el momento del parto, que representaría actualmente cerca del 40 por ciento de los casos.
Pese a que en la Argentina el estudio para detectar la enfermedad en la madre embarazada es obligatorio y se realiza masivamente, por falta de seguimiento posterior y ausencia de controles, se estima que luego del parto se detecta apenas uno de cada tres niños que contrajeron chagas por esta vía.
“Lamentablemente, un adulto enfermo es un niño que no se detectó”, remarcó a Infobae el doctor Jaime Altcheh, miembro de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) e investigador principal del Conicet.
“Debemos cumplir debidamente las normas referidas al tamizaje universal de chagas para las embarazadas, detección de los recién nacidos positivos y su tratamiento en busca de la curación”, insistió.
En un informe reciente elaborado en conjunto por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), denominado “El futuro de la lucha contra el chagas”, se advierte que la transmisión materno-infantil es hoy la principal vía de infección en los países que han controlado la transmisión vectorial mejorando sus estándares de vivienda y aplicando el tamizaje universal en bancos de sangre, situación que incluye a la Argentina y en nuestra región se comparte con Brasil, Chile, Honduras, Nicaragua, Paraguay y Uruguay.
Se calcula que un bebé de una madre con chagas tiene entre el 2% y el 8% de posibilidades de contraer la infección durante el embarazo y el parto. Distintas estimaciones refieren que nacen por año en nuestro país entre 1.000 y 1.300 niños con chagas, pero solo se logra diagnosticar y tratar a un tercio de ellos.
“Esta circunstancia no solo representa un problema de salud pública por omisión de un diagnóstico que debería ser muy sencillo, sobre todo conociendo el universo de madres ya detectadas, sino que produce a largo plazo una afectación de la salud de los infectados y una potencial ampliación en la cadena de contagio, a punto de partida de las niñas afectadas, que luego tendrán hijos con la enfermedad”, remarcó la doctora Elizabeth Bogdanowicz, infectóloga pediatra, secretaria del Comité de Infectología Pediátrica de la SAP.
Se estima que en la Argentina por lo menos un millón y medio de personas de todas las edades están infectadas con chagas, una enfermedad parasitaria potencialmente mortal causada fundamentalmente por la picadura de la vinchuca portadora del microorganismo y por el contagio de madre a hijo durante el parto.
Sin embargo, menos del 10% de los infectados cuentan con diagnóstico y reciben algún tipo de tratamiento, ya que la gran mayoría desconoce su condición y desarrolla la enfermedad en forma asintomática. “El chagas no presenta síntomas, en general no se lo sospecha y no se lo busca. Recién a largo plazo, tras 30 o 40 años, aparecen, entre otras, complicaciones cardíacas”, afirmó el doctor Altcheh.