El asesinato de Eugenia Meza: se inició la ronda de indagatorias

Ana Mendoza y José Benítez fueron conducidos al Juzgado. La mujer se abstuvo de declarar. Para hoy están citados el padre y el hermano de la víctima.

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El juez de Instrucción Nº 3 de Goya, Darío Ortiz, inició la ronda de indagatoria a los detenidos por el crimen de Eugenia Meza (27). Fueron conducidos para el trámite judicial Ana Mendoza y José Benítez. La mujer se abstuvo de declarar. Para hoy están citados el padre y el hermano de la víctima.
Los detenidos, acusados de homicidio calificado, son Catalino Meza (51), padre de Eugenia; Ana Mendoza (50), madrastra; Jonathan Meza (24), hermano, y el albañil José Miguel Benítez (59).
Benítez fue trasladado ayer al Juzgado de Instrucción de Goya para indagarlo sobre el homicidio de Eugenia Meza.
El hombre habría comentado al juez: “Catalino me llamó y me pidió el favor de llevar a su nieta hasta la casa de una tía. Fue todo lo que hice”. Permaneció en el juzgado entre las 11.30 y las 13.
Benítez es un albañil que trabajaba con Catalino Meza.
En tanto, Ana Mendoza, la concubina de Catalino Meza, se negó a declarar. Hizo su ingreso alrededor de las 11.50 y permaneció poco tiempo. En la mañana de hoy, el trámite seguirá con el padre de Eugenia y el hermano, Jonathan Meza.

El crimen

Eugenia Meza (27) llevó a su hija de 2 años a un centro de salud. Horas después, la encontraron en un descampado con la cabeza destrozada y en una bolsa.
La investigación preliminar estableció que la joven no tenía una buena relación con su padre, por lo que se retiró de ese domicilio y fue a vivir a otro lugar.
El viernes 28 de julio último, bien temprano, Eugenia salió con destino a un centro de salud del barrio, adonde llevó a la nena.
No hay precisión de si ella estuvo en ese lugar.
Horas después, alguien en moto llevó a la niña a la casa de un familiar y la dejó sin dar ninguna explicación, retirándose rápidamente y sin quitarse el casco.
Alrededor de las 13 de ese viernes, un joven que andaba arreando animales en un campo situado a un costado de la ruta provincial Nº 27 halló el cuerpo de una mujer que estaba semitapado con una bolsa.
Advirtió que estaba bañada en sangre. Rápidamente, volvió a la ciudad y avisó a la policía.
Una patrulla de la comisaría 2ª concurrió y constató el hecho y, por su gravedad, avisó rápidamente al juez y al fiscal.
En el lugar hallaron la manija de un gato hidráulico, que se secuestró.
La autopsia reveló que sufrió fractura de cráneo, en la zona nasal y el maxilar inferior.