Revelan cómo fue el ataque a las dos argentinas asesinadas en Ecuador

Una recibió un golpe y la otra, una puñalada tras haberse resistido a un ataque sexual. Es lo que relató hoy el ministro del Interior ecuatoriano. Los dos atacantes les habían ofrecido a las chicas alojamiento.

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Foto tomada del Facebook de Paula Menegazzo.

El ministro del Interior de Ecuador, José Serrano Salgado, contó hoy que, de acuerdo con la versión de uno de los dos detenidos esta madrugada por el doble crimen de las turistas mendocinas,  P.M., entre las 20 y 20.30 del 22 de febrero, se acercó a él un joven conocido como el Rojo para decirle que había dos jóvenes argentinas en una de las barras conocida como La Abogadita, por lo que se acercaron a ellas. El Rojo se las presentó y le dijo que no tenían dinero y que iban a regresar a dedo a Guayaquil.

Ellos les dijeron que pernoctaran esa noche en la casa de P.M., las dejaron en el lugar y salieron de la vivienda. Todo ocurrió después, en la madrugada, cuando ellos regresaron entre las 2 y 2.30 del 23 de febrero. Ellas habían salido a comprar una gaseosa, lo que “se corrobora también con la versión de la propietaria de la tienda donde las dos chicas”, Marina Menegazzo (21) y María José Coni (22), hicieron la compra.

Ambas regresaron a la casa de P.M., que estaba ebrio al igual que el Rojo, pero las dos turistas no, según el relató el autor confeso, señala Serrano en declaraciones que reproduce el diario El Universo. Luego, el autor confeso se quedó con María José Coni y el Rojo estaba en otro espacio con Marina Menegazzo.

P.M. “intentó abusar de María José Coni”, quien reaccionó tratando de salir del lugar, dijo Serrano; pero él le golpeó la cabeza con un palo, causándole la muerte, agregó.

Después, al ingresar el autor confeso al cuarto adjunto, porque escuchó un grito, se encontró con que el Rojo le había cortado el cuello de Menegazzo, quitándole la vida, para luego salir del inmueble entre las 2.30 y 3.

P.M. intentó limpiar el lugar del crimen y lavó los cuerpos, los metió en unas bolsas, los embaló con cinta, y aproximadamente a las 15 de ese 23 de febrero los llevó en una carretilla que tenía hasta unos 400 metros de su vivienda y abandonó el cuerpo de María José y quiso ocultar el de Marina.

Más temprano, el fiscal Eduardo Gallardo Rodas informó que uno de los detenidos  dijo que “se les fue la mano” cuando intentaron propasarse con las chicas.

El embajador argentino en Ecuador, Alberto Álvarez Tufillo, aseguró que “los dos detenidos están contando lo sucedido y realmente es catastrófico”. “Se resistieron a un ataque sexual y las asesinaron, a una la mataron de un palazo y a otra de una cuchillada”, relató y agregó que “los dos detenidos están muy comprometidos” y remató: “Se podría decir que son los asesinos”.

Por su parte, el ministro Serrano Salgado explicó que en la casa de uno de los sospechosos detenidos, en la cual se habrían concretado los homicidios, se hallaron colchones con manchas de sangre, guantes y las mochilas de ambas turistas argentinas con sus objetos personales.

Además, en las últimas horas secuestraron en la zona donde fueron encontrados los cadáveres el teléfono celular de una de las chicas asesinadas.

Según el fiscal, los dos hombres estaban alcoholizados, intentaron abusar de las chicas, ellas se resistieron y las golpearon hasta que murieron.

El hallazgo

El primer cuerpo había sido encontrado el jueves último en la playa de Montañita. Eran cerca de las 23. Se encontraba envuelto en “un saco de yute y una funda plástica con cinta de embalaje”, dice un escrito de la Dirección Nacional de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros de Ecuador (Dinased).

El cadáver, según se informó, presentaba “presuntamente de 3 a 4 días de estado de descomposición”, dato que ubicaría la fecha del crimen el día 22, el último día en que las chicas se comunicaron con sus familias.

Pocas horas después, ese cuerpo fue trasladado hasta Guayaquil por disposición del fiscal para la respectiva necropsia. El viernes 26, la policía de Ecuador tomó conocimiento de la desaparición de las turistas argentinas y comenzó un operativo para cotejar las identidades. Lo hizo a través de cónsul argentino Gustavo Federico Basterrica, informa hoy La Nación.

Según explica el informe, finalmente ayer se realizó un cotejamiento entre el cuerpo hallado el jueves y la información recolectada. El resultado fue que había coincidencias entre la dentadura, los rasgos característicos de nariz y labios y finalmente de fichas dactilares. Se trataba de María José Coni, de 22 años.

Una vez sabida esta información, la misma Dinased ordenó un segundo rastrillaje, más minucionso, del lugar donde había sido encontrado el primer cadáver. A poca distancia, escondido entre la maleza y también “embalado en sacos de yute y fundas plásticas de color negro”, fue encontrado el cuerpo de Marina Menegazzo, de 21 años.

Móvil sexual

Otro dato llamativo del informe policial tiene que ver con el móvil del doble crimen. Si bien todavía no terminaron los estudios sobre los cuerpos, el informe oficial habla de una “motivación sexual” de los crímenes. Además se confirma que las chicas mendocinas fueron atacadas con un “objeto contuso” (un palo) y con arma blanca (cuchillo). Esta mañana, las familias de las víctimas denunciaron la existencia de una red de trata de personas supuestamente vinculada a los asesinatos.