Los derechos políticos de la mujer

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Gentileza

Hace dos años se reunieron especialistas de distintos países y organizaciones en el marco del Encuentro Internacional de Coordinadoras y Mujeres de Paz, que se realizó en el Congreso de la Nación. Uno de sus lemas fue que “la trata deje de ser un negocio”.
El encuentro fue organizado por la oficina regional para América Latina de Mujeres por la Paz en el Mundo. “Hay que darle igualdad de oportunidades a todos para que la prostitución no sea un destino para ninguna persona”.

Cuestiones

Ligado al tema, la “violencia de género” es un tipo de violencia física, psicológica, ejercida contra cualquier persona sobre la base de su sexo o género que impacta de manera negativa su identidad y bienestar social, físico y psicológico.
La Organización de Naciones Unidas (ONU), a través del Comité para la Eliminación de la Discriminación de las Mujeres, incluye actos que causan sufrimiento, daño, amenazas, coerción u otra privación de la libertad. Este tipo de violencia presenta diversas características como un asalto, violencias sexuales, prostitución forzada, explotación laboral, el aborto selectivo en función del sexo, violencia física y sexual, infanticidio femenino y tráfico de personas; violaciones sexuales durante un período de guerra, ataques homofóbicos hacia personas o grupos de homosexuales, lesbianas, bisexuales y transgéneros, entre otros.

Legislación

En la Argentina está vigente la ley 26.485 denominada Ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales (Decreto Reglamentario: 1011/2010).
Las disposiciones de la ley son de orden público y de aplicación en todo el territorio de la República y tiende a garantizar la eliminación de la discriminación entre varones y mujeres en todos los órdenes de la vida.
Es decir, el derecho de las mujeres a vivir una vida sin violencia.

Las provincias

La ley de la provincia de Corrientes 5019 hace referencia a Violencia Familiar y lo reglamenta el decreto 3015. Posteriormente, en 1999, un nuevo decreto 945 amplía los términos del anterior.
De igual forma, la provincia adhiere a la Ley nacional 24632 que aprueba la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, firmada en Belem Do Para (Brasil).
En tanto, la Ley 5563, del mes de octubre de 2002, crea el Programa de Prevención y Asistencia Integral de las Personas Víctimas de Violencia Familiar.
En la provincia de Chaco está vigente el Protocolo de Detección Sistemática de Situaciones de Violencia contra la Mujer en la consulta médica. Tiene por objeto la intervención activa del Estado en la disminución de los casos de violencia contra la mujer.

Igualdad

Una de las incansables luchadoras por establecer la igualdad de derechos de la mujer en relación con el hombre fue, sin dudas, Alicia Moreau de Justo. Nacida en Londres en 1885, médica, política, educadora y defensora de los derechos humanos (DD. HH.) de la mujer.
Publicó artículos sobre educación y política en la Revista Socialista Internacional. En 1920 fue cofundadora de la Unión Feminista Nacional para organizar a las mujeres y obtener la igualdad de derechos que el hombre.
Creó el Comité Femenino de Higiene Social con el fin de combatir la trata de blancas. En el mismo, también participó la escritora Alfonsina Storni. En 1921 Alicia Moreau se casó con el cirujano, fundador del Partido Socialista, Juan Bautista Justo.
En 1932 en la Cámara de Diputados, a través de un representante, presentó un proyecto de ley sobre el sufragio femenino, rechazado por la mayoría de los conservadores.
En 1947 viajó a París, representando a la Argentina, a las Primeras Conferencias Internacionales de Mujeres. Ese mismo año se aprobó en nuestro país la ley que permitía el voto femenino. Y fue una de las fundadoras de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos.
Murió a los 101 años en el año 1986.

Acciones

La Argentina adhirió a la Convención sobre Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer por Ley 23179, que fuera aprobada previamente por resolución 34/180 de la Asamblea General de las Naciones Unidas el 8 de diciembre de 1979. Nuestro país suscribió este documento internacional sobre Derechos Humanos el 17 de julio de 1980
Para la Convención, la expresión “discriminación contra la mujer” denota toda distinción, exclusión o restricción basada en el sexo que tenga por objeto o por resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio por la mujer, independientemente de su estado civil, sobre la base de la igualdad del hombre y de la mujer, de los derechos humanos y las libertades fundamentales en las esferas política, económica, social, cultural o civil o en cualquier otra esfera.
Desde ya, la Convención establece la necesidad de adoptar medidas adecuadas, legislativas y de otro carácter, con las sanciones correspondientes, que prohíban toda discriminación contra la mujer. La protección jurídica deberá basarse en la igualdad con los hombres y garantizar, por conducto de los tribunales nacionales competentes y de otras instituciones públicas, la protección efectiva de la mujer contra todo acto de discriminación. Asimismo, los Estados Partes de la Convención deberán tomar todas las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra la mujer practicada por cualesquiera personas, organizaciones o empresas.

El sufragio femenino

En nuestro país las mujeres tienen derecho a votar desde el 9 de septiembre 1947 por la Ley 13010. Así se hizo realidad el rol cívico de las mismas en todas las elecciones y referéndums públicos y ser elegibles para todos los organismos cuyos miembros sean objeto de elecciones públicas y participar en la formulación de las políticas gubernamentales y en la ejecución de éstas, y ocupar cargos públicos y ejercer todas las funciones públicas en todos los planos gubernamentales. Por entonces, Eva Duarte de Perón pronunció un discurso donde hizo referencia a su proyecto de la participación política de la mujer: “(…) Este triunfo encarna un deber hacia el pueblo y hacia la Patria. El sufragio, que nos da participación en el provenir nacional, lanza sobre nuestros hombros una pesada responsabilidad. Es la de elegir. El voto que hemos conquistado es una herramienta nueva en nuestras manos (…)”.
“Hoy la escuela y el hogar ya no son términos contradictorios y separados, son partes de un mismo todo que sigue una línea similar con un solo objetivo único y superior: forjar las generaciones que nos han de seguir en el esfuerzo y la tarea de hacer una Patria mayor, una sociedad más justa y una comunidad nacional más unida y más fraterna. (…)” (1).
El 11 de mayo de 1948, Eva Duarte entregó partidas de nacimiento de las mujeres que pudieran obtener la libreta cívica, documento habilitante para sufragar. Y el 25 de julio de 1949 fundó el partido Peronista Femenino. Precisamente, el peronismo fue el único partido en inscribir en las listas a legisladoras nacionales y donde Perón iba por la reelección.
La fórmula Perón-Quijano obtuvo el respaldo del 62 por ciento del electorado y el peronismo logró que 23 mujeres se convirtieran en diputadas y 6 en senadoras nacionales. En 1955 accedieron a una banca 34 diputadas y 8 senadoras; en 1962 ingresaron 2 diputadas y ninguna senadora, en tanto que en el año 1975 22 mujeres se convirtieron en diputadas y 3 senadoras.
Con la sanción de la ley de cupo femenino aumentó su presencia en las listas y en 1993 fueron 35 las legisladoras que ingresaron tras la sanción de esta iniciativa aprobada dos años antes.

Criterio universal

Sólo cabe afirmar que entre las naciones que aceptaron el derecho de la mujer de elegir estuvieron los Estados Unidos en 1919, Inglaterra en 1928; Ecuador en 1929, Brasil y el Uruguay en 1932, Cuba en 1934 y El Salvador en 1939.
La Convención de Naciones Unidas también prohíbe, bajo pena de sanciones, el despido por motivo de embarazo o licencia de maternidad y la discriminación en los despidos sobre la base del estado civil.
En este amplio espectro donde encontramos elementos sustantivos y detalles de los derechos de la mujer también los Estados partes de la Convención deben adoptar medidas apropiadas para eliminar la discriminación en otras esferas de la vida económica y social a fin de asegurar, condiciones de igualdad entre hombres y mujeres, los mismos derechos. Así el derecho a prestaciones familiares; obtener préstamos bancarios, hipotecas y otras formas de crédito financiero y el derecho de participar en actividades de esparcimiento, deportes y en todos los aspectos de la vida cultural.
Ese reconocimiento de igualdad de la mujer con el hombre ante la ley incluye materias civiles, capacidad jurídica idéntica a la del hombre y las mismas oportunidades para el ejercicio de esa capacidad. En particular los derechos para firmar contratos y administrar bienes. Y una definición de la Convención es que en todo contrato o cualquier otro instrumento privado con efecto jurídico que tienda a limitar la capacidad jurídica de la mujer se considerará nula. Asimismo tanto hombres como mujeres tienen los mismos derechos con respecto a la legislación relativa al derecho de las personas de circular libremente y a la libertad para elegir su residencia y domicilio.

Un derecho operativo

La Argentina, con la reforma de 1994, integró a la Constitución nacional el artículo 75 inciso 22, entre una serie de documentos y declaraciones universales sobre derechos humanos que son operativos en todo el territorio nacional. Un paso significativo de progreso y justicia en todo lo relativo a la igualdad de la mujer con el hombre y la eliminación de todo tipo de discriminación.
Por lo demás, las Naciones Unidas, los Estados y distintos organismos y asociaciones privadas y organizaciones” no gubernamentales” (ONG) trabajan y estudian acciones para disminuir y erradicar el flagelo que es la violencia de género.

(1) Discurso de Eva Duarte de Perón el 23 de septiembre de 1947 en la Plaza de Mayo.