Brasil: “No renunciaré”, aseguró Temer, acorralado por las denuncias de sobornos

“No compré el silencio de nadie”, aseguró el presidente, en respuesta a una supuesta grabación que lo incrimina avalando pagos para evitar una delación. “Sé lo que hice, sé sobre la corrección de mis actos”, insistió.

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Temer habla en el Palacio de Planalto, en Brasilia./ Ueslei Marcelino/Reuters

“No renunciaré. Repito: sé lo que hice, sé sobre la corrección de mis actos”, afirmó el presidente de Brasil, Michel Temer, ayer a la tarde, durante un brevísimo discurso en cadena nacional desde el Palacio del Planalto, en torno al cual la policía había montado un fuerte dispositivo de seguridad en las últimas horas.
“En ningún momento autoricé que se pagara a nadie, no compré el silencio de nadie. Por una razón sencilla, no temo ninguna delación; no tengo nada que esconder”, enfatizó y recordó las buenas señales económicas que se han logrado en los últimos meses para sacar de la peor recesión de su historia.
Temer habló por cadena nacional a poco de conocerse que el Supremo Tribunal Federal (STF) autorizó una investigación en su contra por presunto intento de obstrucción de la Justicia. Pero el presidente se resiste a dejar el cargo, acusó a sus opositores de montar una conspiración política y pidió al STF escuchar el audio que lo incrimina.
“No podemos tirar a la basura todo el trabajo hecho por el país, todo el inmenso esfuerzo de sacar el país de la mayor recesión”, dijo Temer. “Mi único compromiso es con el Brasil y solo este compromiso es el que me guía”, afirmó el mandatario.
El juez del Supremo Tribunal Federal de Brasil Edson Fachin autorizó ayer la apertura de la investigación contra el presidente brasileño, quien fue grabado avalando sobornos de la mayor empresa frigorífica del mundo, JBS, cuyos dueños firmaron un acuerdo de colaboración con la Justicia.

Grabación de Temer pactando un soborno

Divulgaron la grabación completa de Michel Temer pactando el pago de un soborno. El Tribunal Supremo Federal (STF) de Brasil envió a la Presidencia, durante la tarde de ayer, una de las grabaciones que integran la delación premiada de los dueños del frigorífico JBS.
El archivo de audio tiene una duración de 39 minutos con conversaciones entre uno de los dueños de JBS, Joesley Batista, y el presidente Michel Temer sobre el pago de un soborno a Eduardo Cunha, exjefe de la Cámara de Diputados preso por corrupción, para que no hable de ellos ante la Justicia. Y en el diálogo mencionan al exministro Geddel Vieira Lima como un amigo de Cunha que podría colaborar en la transferencia del dinero.
Temer recibió la noticia de la apertura de la investigación mientras analizaba la situación de su continuidad al frente del Gobierno ante el terremoto político que afectó también a su aliado, el excandidato presidencial Aécio Neves, quien dejó la conducción del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y cuya hermana y primo fueron detenidos.
Cunha, expresidente de la Cámara de Diputados, está detenido y condenado en el marco de la Lava Jato. Fue el año pasado el principal instigador del juicio político a Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), por manipulación de las cuentas públicas.