Corrupción en Perugorría: las pruebas acorralan a los responsables y sus socios

El juez de Curuzú Cuatiá solicitó nuevas medidas y declaraciones, como la del senador nacional Carlos Mauricio Espínola. La decisión de ir a fondo en la investigación acelera los tiempos y sacude las estructuras políticas.

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La idea es seguir la ruta del dinero, ordenar el rompecabezas de facturas, cheques, transferencias y recibos para terminar de dar con el destino que tuvieron los millones de pesos que llegaron a la Municipalidad de Perugorría entre 2013 y 2015 para la construcción de viviendas, una ciclovía, un puente peatonal, un paseo costero y reformas al anfiteatro, pero de los cuales solo se construyeron hasta ahora parcialmente las viviendas y las reformas del anfiteatro aunque con notables sobreprecios, pese a lo cual todo el dinero fue gastado y rendido como si las obras hubieran estado finalizadas.
Este miércoles, el juez de Instrucción y Correccional de Curuzú Cuatiá, Martín José Vega, ordenó una serie de medidas que apuntan a desenredar la madeja en la que aparecen involucrados mucho más personajes que los funcionarios municipales de esta localidad del sur correntino. La Justicia busca establecer quiénes cobraron los cheques, quiénes retiraron los fondos y de qué manera, pero también busca determinar qué le vendió cada uno a la intendenta Angelina Lesieux y su esposo, el concejal Jorge Corona.
Queda así en la mira, por ejemplo, el hijo del intendente de Mercedes, Víctor Cemborain;  Rodrigo Manuel Cemborain, quien hizo jugosos negocios con la Municipalidad de Perugorría  y su jefa Lesieux, aunque no todo parece estar en regla de acuerdo con el análisis de la Justicia y a los primeros peritajes, ya que el juez Leiva pidió una profundización del análisis sobre toda la documentación que tiene que ver con sus operaciones comerciales con el Municipio en cuestión.
En ese sentido, los informes del Banco Nación sucursal Mercedes pueden resultar claves, al igual que el peritaje puntilloso sobre toda la valiosa documentación secuestrada de la Municipalidad de Perugorría y de la vivienda que comparten Corona y Lesieux.
No se espera mucho, sin embargo, de la declaración solicitada al senador nacional Carlos Mauricio Camau Espínola, porque se descarta que este negará toda participación, más allá de haber hecho de intermediario para la obtención de los fondos con el secretario de Obras Públicas de la Nación, José López, quien terminó preso cuando fue sorprendido intentando esconder bolsos con 9 millones de dólares en un convento trucho de General Rodríguez, en Buenos Aires.
López hizo muy buenas migas con varios intendentes correntinos todos de extracción kirchnerista y muy buenos negocios con Camau Espínola tanto mientras este fue intendente de la Capital como cuando ya llegó a la Secretaría de Deporte de la Nación, pese a lo cual siguió operando única y exclusivamente para los intendentes de esa extracción política.
Pero el juez Vega también quiere saber quiénes son los dueños y quiénes habitan una lujosa propiedad en una de las zonas inmobiliarias más caras de Corrientes, algo que puede ser clave para conocer el destino de parte de los fondos desaparecidos.
La intendenta Lesieux, durante una reunión con cooperativistas de la zona de Perugorría que se vieron afectados por la investigación judicial desatada tras la denuncia de la diputada nacional Margarita Stolbizer, reveló en los últimos meses de 2016  que parte de ese dinero (por el que llegó para el plan de viviendas) fue utilizado “para pagar la campaña de Camau y de liberales”.
Esa afirmación dejó seriamente comprometido al candidato kirchnerista a la Gobernación en Corrientes, que, aunque lo niegue, tendrá sobre sí y sus gastos de campaña política la lupa de la Justicia, más aun cuando Lesieux terminó por reconocer que se y trataba de su voz, aunque trató de minimizar el impacto asegurando que fue mal interpretada.
El Juzgado Federal 2 de Buenos Aires, el Banco Nación, la Policía de Corrientes, el Juzgado de Instrucción en turno de Corrientes y los peritos judiciales comenzarán seguramente la semana que viene a aportar las pruebas que el juez Vega necesita, y a partir de entonces los tiempos se acelerarán, mal que les pese a algunos y pese a las operaciones de quienes en estos momentos mueven sus hilos tratando de frenar la investigación igual que intentaron frenar la difusión del caso.